¿Quién es Quien en el Nuevo Cuarteto?

Por kuartetoadm | 3 de noviembre de 2006, 08:53

Son chicos que facturan una cifra considerable por mes“. Un operador del mundo del cuarteto comenta lo que ganan las nuevas estrellas del género y da a entender que quienes están a la vanguardia de nuestra música regional son efectivamente chicos, pero no tanto. Al menos tienen el respaldo necesario como para pelear por la supremacía de aquí a un tiempo.

No podemos competir con Jiménez, pero sí entre nosotros. Tratamos de quitarnos público el uno al otro, aunque de frente, en el marco de una competencia sana“, dice uno de ellos, y el resto asiente. Los chicos que facturan llegan a “Lehonor, Museo del Cuarteto”, un restaurante temático en 9 de Julio 739, a la hora indicada y dispuestos para las fotos. De movida se muestran respetuosos con la simbología del espacio, la del cuarteto característico. Ellos son Damián Córdoba, Quesito (cantante de La Banda de Carlitos) y Ulises Bueno. Cada uno tiene una historia por contar.

El catamarqueño Damián Córdoba, por caso, cuenta que vive en Córdoba desde hace dos años junto a su hermana Nadia, y que planea traer para estos pagos a sus padres (Elda y Héctor) y a su otra hermanita (Selena). ¿Tan bien le va? “No me gusta hablar de la cuestión económica. En los bailes convocamos 10 mil, 11 mil personas, pero yo me concentro en la música. Hago lo mismo que cuando cantaba por el ‘sanguche´”, añade.


Quesito
, que en realidad se llama Rubén Pavón, se jacta de haber crecido como hincha de Talleres en pleno Alta Córdoba, además de manejar todo, pero absolutamente todo, lo relacionado al posicionamiento de La Banda de Carlitos. “(El empresario) Marquitos Farías pone la plata, pero no es el dueño de nuestra orquesta. Así que soy yo el que pega los calcos en el colectivo, lleva los discos a la radio, lleva los afiches al interior. Es sacrificado, pero no me gusta que nadie lo haga por mí”, detalla. E, inmediatamente, acepta contestar por qué su banda se llama como se llama:”El nombre y los instrumentos eran de un compañero que se abrió, Carlos Vergagna. Pero tuvo el gesto de venderme todo. Me dijo ‘pagamelo cuando quieras, pero no le cambiés el nombre a la orquesta´. Y como a mí también me gustaba…”

Cuando el interlocutor es Ulises Bueno, claro está, resulta inevitable destacar que ha sabido maniobrar en el ambiente con la presión que supone ser el hermanito de Rodrigo. “Costó un poco que la gente aceptara a Ulises, más que al hermano de Rodrigo. Si bien hago canciones suyas, ya está claro que se trata de dos carreras distintas, de dos personas distintas”, expresa el flacucho, a punto de partir para el baile de miércoles a la noche.

Cuando se les pide detalles sobre sus modos de interpretar al cuarteto, todos erigen a Carlos “Mona” Jiménez como máximo rey y se sienten cultores del cuarteto característico. Pero cada uno tiene su “matiz”. Veamos.

Sólo cuartetear. Damián Córdoba está grabando su cuarto disco, que se va a llamar Fenómeno. Tendrá 12 temas en total, 10 de los cuales surgieron de la pluma del mismo vocalista. Lo presentará el 18 del corriente en La Vieja Usina. “Va a estar bueno el disco, porque tiene temas de amor como Lo que son las cosas, Hagamos el amor y Vete con él, y otros fiesteros como La mano loca y No me quiero casar”.

-¿Y entonces, de qué lado estás? -Un chico como yo, según parece, nunca se va a casar. Sólo quiere cantar, juntarse con los amigos y cuartetear. Eso.

Damián hace siete años que canta cuarteto; cuatro de ellos, como solista. Se curtió como la voz cantante de Los Bingos y como coreuta de Walter Olmos. “Pero a mí nadie me hace segundas voces”, avisa el pibe al que tampoco le cabe desafiar a los ídolos. “No me gustan la comparaciones, esas cosas tipo ‘después de éste sigue este otro´, No quiero prenderme de nadie. Quiero tener la conciencia limpia para saber dónde puse mi cuarteto, hasta dónde pude llegar con mi nombre”, cierra.

Cumbia, valor agregado. Quesito, que dice ser “un ariano pulenta”, tampoco comulga con la idea de bardear a quienes admira. Menos que menos, al santo patrono Carlitos Jiménez, de quien toma los tópicos como “la cárcel, el tordeo, historias de vida”, a la hora de componer. No obstante, en su prédica se permitió filtrar un género no tan bien visto en las arenas del tunga tunga:la cumbia. “Entramos por el lado de la cumbia. Nadie la apuntaba a la cumbia, hasta que nosotros metimos cuatro o cinco por disco. La que más pegó fue Locura, que es de una banda de Buenos Aires (Bandidos). Se metió en todos lados”, relata el vocalista que comenzó con Diego y su banda en 1993 y que está en LBC desde 1996.

 -¿Hace 10 años ya que están rodando? -Sí, lo que pasa es que es difícil llegar si no tenés un buen peche. Nosotros empezamos a laburar en la zona de la bajada Alvear. Nos hicimos fuertes ahí. Y un buen día nos fue a buscar Marcos Farías, que es el que tiene la plata.

-Algunos rockeros que vieron a LBC dice que tienen algo de hip hop. ¿Qué onda? -No sabría decirte. Puede que hayan escuchado una versión remixada de Locura.

-¿Cuál es el público de la banda? -Son negros que van a sentarse y a chupar. Y si bailan, bailan un cacho y se vuelven a la mesa. Van bastante minas, además.

-¿A verte a vos? -Creería que no, porque si algo tengo, todavía no me lo he descubierto. Desde el llano. Como nació en junio de 1985, Ulises Bueno asegura que lo primero que supo expresar con el habla es la palabra “gol”. “Sí, durante el Mundial ‘86, según me cuenta mi mamá, era lo único que sabía decir. A Maradona le debo haber empezado con el mundo del sonido”, declara Ulises. Y sin más se larga con su cometido cuartetero:”Continúo con la teoría de cuarteto, la de los creadores. Y creo que todos nosotros estamos en esa. Por esto, me resultaría injusto hablar de un nuevo frente cuartetero. En mi caso trato de crear algo personal desde lo que nos dejaron la Mona, Rodrigo y Walter. Así, siento que lo mío tiene tunga -tunga y rabia”.

-Decís rabia. ¿Acaso estás enojado con la vida? -Para nada. La vida me ha quitado cosas, pero también me ha enseñado a superarlas. Sólo se sobrevive con el dolor. Además, los sucesos de mi vida me han permitido conocer qué intenciones tienen las personas para conmigo. De antemano sé para qué se acercan…

Ulises confiesa que no tiene la facilidad de componer que ostentaba su hermano, a quien en ese aspecto considera “ejemplar” y “un caso muy especial”. “Estoy tratando de hacer letras nuevas, de revivir al cuarteto, pero no es tan fácil. Así que confío en los músicos con los que trabajo. Ellos, por ejemplo, compusieron clásicos de mi repertorio como ¿Por qué?, Mi bella, mi infiel, mi amante, Abrázame y Mátame. En todas esas canciones, sólo pude meter bocadillos”. Al cierre, Ulises aclara que tener el apellido Bueno no significa ningún tipo de prerrogativa. Por el contrario, se queja de la falta de respaldo. “No tengo el respaldo que se necesita para estar en los primeros puestos. Todo es muy costoso en este mundo, y yo me manejo solo. Así ya hice tres discos. Ahora sólo espero empezar en otras provincias, y crecer”, finaliza Ulises, que jura no temerle a la intensidad de la noche. “Ya te dije, aprendí todo de la vida, hasta ponerme límites”.

Fuente: La Voz del Interior Viernes 3 de Noviembre de 206

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